¿Tienes dudas?
Una marca con legado familiar
El acero inoxidable es una aleación noble. Está en nuestras cocinas, dentro de los cuerpos reparando huesos rotos, y hasta en los abismos marinos. Ha hecho posible tener cuchillos que prácticamente nunca necesitan afilarse.
Desde 1996, trabajamos con acero inoxidable. Ese año nació Lastra como un pequeño taller de joyería en Morelos, México. Hoy, casi 30 años después, muchas de nuestras primeras cadenas, pulseras, esclavas y otros ornamentos siguen intactos.
El acero inoxidable, con poco mantenimiento, puede durar años e incluso siglos. No es tan quebradizo como el titanio, puede ser brillante o satinado, coloreado químicamente en prácticamente cualquier tono, es hipoalergénico, maleable y resistente al agua, al sol, a la lluvia y a las temperaturas extremas. Es uno de los mejores materiales para construir relojes y soporta la mayoría de los ácidos.
Nuestro sueño se volvió realidad: el acero inoxidable se convirtió en una joya. Y esa visión, hoy, la compartimos contigo. Gracias por acompañarnos en este sueño.